
DIESEÑOS LAURA OLIVERA SALA
PalomaRoja
Capítulol
Un hombre con fe es más peligroso que una bestia con
hambre. La fe los obliga a la acción, ala injusticia, al mal…
Juan Carlos Onetti fundador de Santa María
La caminata espacialfue como siempre tranquila; Venus estaba ahí, las tres Marías, la Cruz del Sury la Vía Láctea. Tengo la completa seguridad que el espacio se ve igual desdeaquí o desde la Luna.
Las luces deSanta María eran misteriosas como hace ciento un años. Los olores a Lavandainundaban la cuadra como en el futuro lo harían los jazmines, en el sur de España. El paisaje se había vuelto un cuadro, cuandoal moverse unas nubes dejaron ver la luna llena. Prendí un cigarrillo paracontemplar la noche con el aroma del tabaco negro. Se podía oler el marcerca, llegaba la brisa salada desde la playa. Los astilleros cerrados estaríaninundados.
En la esquinapude observar desde lejos a alguien de pie. Al ir acercándome fui resolviendola figura de una mujer alta, como de un metro ochenta. Tenía vestido largo,aunque no veía el color, deduje vendríade una fiesta. Siempre me molestaba un poco o me ponía nervioso encontrar genteen la esquina de mi casa a altas horas de la noche. Más aún una mujer bienvestida, como esperando que la roben, de pie sola, aguardando a alguien.
Ese alguien era yo. Cuando me vio me saludó desde la otra esquina con la mano. Yodebería conocerla, porque ella si me conocía y tenía buena vista. Corriendo conesos tacones se iba a caer, pensé que iba a matarse y luego la policía me vendríaa acusar a mi, por estar siempre donde no debo.
Cuando estaba a dosmetros la reconocí, era Paloma, mi ex mujer y una gran amiga. Me abrazóllorando, no me decía nada y lloraba sin consuelo.
-Le pregunté ¿sisiempre se emocionaba de esa forma al encontrar viejos amigos?
-Me dijo que no teníadonde ir y que hacía horas me esperaba.Habían matado a Borg, su nuevo marido.
Palomatenía el pelo negro, largoy ondeado, los ojos azules color Mediterráneo. La nariz era perfecta, sinninguna cirugía, no la necesitaba. Los labios normales, tal vez no tenía loslabios mas gruesos, pero eran sin exagerar, salvo cuando los pintaba rojochillón, sangre, bordeaux, casi negros.
De treinta añosestaba en la mejor edad, de un metrosetenta, descalza y un metro ochenta con tacones. Tenía un tatuaje de un pez enel tobillo derecho en la parte de arriba. Era de color celeste, por eso pasabadesapercibido, nunca lo pude olvidar. Sus manos eran muy finas, parecía quehubiera tocado piano en la infancia.
El crimen habíaocurrido en las afueras de la ciudad, en la casa de campo de la familia deella, en Lavanda… Llevaba solamente poco tiempo de casada y ahora esto. Ella no podía creer que fueran ladrones, habían entrado buscando algo, segurocreían que estaba en la casa. No se podía imaginar - ¿qué sería?
Isaac Borg era elmarido un viejo escritor nórdico, del cual no se sabía si era sueco,noruego o finlandés. Digo era pues ya había dejado el mundo. Ellase había enamorado como suelen enamorarse algunas mujeres de hombresinteligentes y mayores, que contemplan además en sus vidas cotidianas, con algode sabiduría. Ella y la erudición, eran además la paz para algunos hombres.
Decidimos ir a buscarmi auto y salir para la Finca, le dije que de ahí llamaríamos a la policíadespués de ver la escena del crimen. Ya no tenía mi equipo de ayudantes yestaba solo en el mundo para hacer este trabajo. Le pedí a Paloma ser mi asistentey tener el temple, como en el pasado me había ayudado a resolver algunos casos.
Aparentemente IsaacBorg, (no se que mas, porque nunca pude pronunciar su apellido y ademásse me olvidaba a los cinco minutos), había escrito una novela un poco enredada,basada en hechos reales de la vida social de Lavanda. Según Paloma, habíamucha gente disgustada con la aparición en las Librerías del libro. Decíaque Borg había desarmado o delatado una compleja historia del pueblo, dondehubo robos, estafas y asesinatos.
-En la novela habíacambiado los nombres de los actores, pero por las profesiones podían sacarselos personajes, o por la forma de vestirse o de caminar. Algunos se parecían asus perros, me dijo Paloma.
En mi camuflado rincóndel automóvil, escondía mi Smith & Wesson, M&E Compacto, nueveMilímetros, de diez tiros más una bala de respuesta, era mi única compañíasegura para salir a la selva de la locura cotidiana. Ella era una versiónespecial, tenía una bala más, siempre me había salvado, cuando creían que habíagastado todas. Me la puse en la cintura, debajo del ombligo.
Entre los librosescritos por Borg recuerdo uno que era el anti-libro. Decía; lagente busca eternizarse escribiendo una novela, como si eso les fuera a impedirla muerte y lo peor era además que nadie leería su novela en los próximos cienaños.
-Uno debe escribir porobsesiones, le decía Borg a Paloma, porque eso hace al argumento, arma la tramay da las posibilidades de decir algo, de lo que uno piensa de este mundo.Además los escritos deben ser intemporales. Es la única forma de poder vencer el futuro y el pasado, para estar entodos los tiempos. Pero lo que nunca jamás debe hacer un escritor es escribirpor obligación. Eso lo vuelveintrascendental.
-Mucha gente se rompela cabeza antes de escribir un cuento o una novela, tratando de ver si la haráen el pasado y - ¿cuál tiempo elegirá? o en el futuro o en el presente, dijo Borg.
-La verdad es quecuando las hacen sin tiempo, tienen mayores posibilidades de perdurar. Aunqueraramente una novela actual, perdura mucho tiempo. Muy pocos escritores logran duraralgunas décadas. El más viejo, Cervantes, lleva apenas cuatrocientos cincoaños. Por ser el primero es uno de los mas leídos en lengua española. En inglés, W. Shakespeare es el espejo del español. Todo lo que ambosdijeron de la vida, tiene hasta hoy día un fuerte significado. El mismo se debe nada menos a la temática desus escritos, la condición humana. La condición no varía mucho con el pasar de los siglos.Ella es intemporal y no depende del candelario, es una cuestión de calidad, la cual recobro.
Hoy día los hombres sevuelven locos con las telenovelas vistas por televisión. Se las creen comoantes se creían las revistas de Caballería. Solamente es una cuestión técnica, ver como la gente se vuelve loca,decía Borg entre tantas otras cosas.
Seguro Borg se habíaobsesionado con la historia del pueblo de Lavanda y se había metido mucho máslejos de donde debía meterse. Ahora tenía una bala en la frente. Elcharco de sangre se había metido en la alfombra Persa. Los vasos deWhisky estaban aún intactos. Vi uno más claro al otro; olía a Whisky.Seguro era mas claro por el hielo, se había derretido. Era el vaso de lavisita, Borg solía beber Pura Malta sin agua, como se debe tomar. El otrocon hielo, era de un desconocedor de la bebida escocesa. Solamente lefaltaba el rouge en el vidrio para decir que el asesino era una mujer. Claro noiba a ser tan tonto el verdugo de dejar las huellas en un vaso. Sería todo muyfácil así.
No existirían detectivesde esta forma.
La puerta de la calleestaba como si nada, no había sido forzada. No había señales de daños. Borg le había abierto la puerta; el asesino era conocido. No le teníamiedo ni desconfianza, incluso se podría decir que lo estimaba al haberle ofrecido el pura malta, si no le hubiera dadoun Whisky barato. Podría ser alguien importante. Había algo que nocuadraba muy bien o al no poder darmecuenta de algo, por desconocer quizá el texto de la última novela de Borg. Seguí estudiando la escena donde yacía el cadáver del escritor y me servíun vaso de pura malta. No puede evitarlo. Supuse que si le habían pegadoun tiro en la cabeza, el whisky no estaría envenenado. Bebí tranquilo. Le dije a Paloma de llamar a la Policía de Santa María, no la de Lavanda.Le pedí también que me diera un ejemplar de la última novela. Me senté enel sillón de la otra habitación, me serví el segundo Whisky y empecé a darleuna ojeada a la trama de la novela. No era muy larga. Se llamaba Desaparecer enLavanda.
El misterio encontradoen su última obra, le había costado la vida a Borg. La novela estabaescrita en español. La obra empezaba diciendo que los actores y sucesos eranreales pero las hipótesis eran imaginarias. Esto era algo muy sensato paracubrirse de las posibles demandas, estas llenan los juzgados de Santa María. La novela tenía 200 páginas, lo necesario para poder leerla en dos días. Suficiente para poder desarrollar lashipótesis del ex-marido muerto de mi ex-mujer. Años después, dirían de Borg queescribía en sueco y las versiones deespañol eran traducidas por un amigo, como suelen decir los historiadores.
En la tapa de atrás dellibro estaba el resumen de la novela y los datos del autor. Borg nacido en losaños cincuenta en Estocolmo, provenía de una familia acaudalada de origen judíoy de la nobleza sueca. Desde muy joven se había dedicado a escribir cuentose historias de misterio y policiales, por lo que esta novela entraba dentro delcontexto de sus escritos. La diferencia con las demás novelas, era queesta era real. Había sucedido al estilo americano de las narraciones, sacadasde la vida cotidiana. Una mujer había desaparecido, ella era Constanza,tremendamente hermosa y por casualidad era la mujer del jefe de policía deLavanda.
En realidad ladesaparición había permanecido en la impunidad, como la mayor parte decrímenes cometidos en esta ciudad, en Santa María, donde solamente resolvían eldiez por ciento de los delitos. Sin demeritar a las autoridades policiales, ellasresuelven solamente como entre el sesenta o setenta por ciento de los casos.Pero cuando uno los ve trabajar de esa forma a los investigadores policiales,cobrando esos sueldos, uno se imagina todo rodando sobre ruedas, al menos todaslas intrigas solucionadas.
Mi nombre es MartínPopieluszko y soy detective. Mi apellido es polaco, creo, por mi padre quellegó a Santa María de Varsovia, después de la segunda guerra mundial. Nuncanos quiso contar bien su historia, dijo que no hacía falta. Nosotros creemosera judío, tenía cinco números, como un tatuaje en el ante brazo y una virgennegra de la cual tenía algunas estampas y una medallita de oro. Como elapellido es medio complicado, desde ahora seré solamente Martín, sin apellido.Me resulta difícil escribirlo y hasta molesto. La gente no debería tenernombre, ni apellidos que los clasifican dentro de una etnia, colectividad ofamilia. Muchas veces les complica la vida ser parientes de tal persona y/o deotras que les trae dolor de cabeza, a causa de la familia.
En mi historiafamiliar mi padre,tenía en el pasado, la marca de haber sido muy rubio. Con el pelo casi blanco.Tiza. La nariz recta, sin labio superior, como todos los europeos, y las orejasun poco mas grandes de lo normal. De ojos verdes, pequeños y de miradapenetrante, casi felina. Yo era parecido a él. Solamente tenía adicionalmenteuna cicatriz en la cien izquierda, unabala me había rozado en un tiroteo. Medía un metro ochenta y cinco, era alto en Santa María y bajo o normal en Europa. Ya para Ámsterdamy Estocolmo era pequeño.
En la estructura de lanovela de Borg, se podían estableceralgunas hipótesis descabelladas, pero solamente estaban escritas para hacer mascreíble la verdadera. De esta manera, al escribir hipótesis irreales o desgreñadas,dejaba la posibilidad escrita de haber varios o diferentes culpables, quepodrían haber asesinado o desaparecido a Constanza, el eje central del libro.
El pueblo de Lavanda no era tan tonto comopara creer todas estas posibilidades, pero las creen. Mas bien pienso en laidea de Borg al tratar de organizar una teoría singular, dentro de muchas otras, corroborarla como la principal. Al menos poreso lo habían matado, si yo no estaba equivocado. Cuando uno tiene un pista muyfuerte dentro de un caso concreto y mas de un asesinato, es mejor operar con variashipótesis, con diferentes fines. El primero es no alertar a los verdaderosculpables, incluso hacerles creer invisibles. Esto se hace con el fin de darlesseguridad y puedan en algún momento cometer un error. Toca dejar como cáscarasde bananas en el piso, para que patinen los verdaderos culpables.
Paloma estabacomo descompuesta. Traté de consolarla y sacarla de la escena de la tragedia. Se había ido a recostar mientras esperábamos la policía. Yo había llamadoademás un inspector amigo de Santa María, que no me molestaba tanto como susjefes.
Le dije aPaloma de hacer una maleta para llevarnos algo de su ropa a Santa María. Lallevaría a mi casa lejos de todo esto, cada vez mas enredado o mas extraño.
Alguna que otravez había invitado a Aljure, a tomar unostragos en el café La Paz, era unalocura, mientras unos discutían de política, otros idos, volados completamentejugaban ajedrez, como en una nube en Valencia. Envidio esa capacidad deabstracción de los ajedrecistas. Se concentran de tal forma en sus jugadas ylogran irse a otra galaxia. Puede pasar la revolución francesa por la puertadel café y no se dan cuenta. Esta capacidad de concentración la tiene muy pocagente y sirve para la vida cotidiana con el fin de resolver problemas. Una delas bases mas importantes del ajedrez, para jugar, es predecir por lo menos lasdiez jugadas que puede realizar el contrario y como se la vamos a contestar.Toca tener paciencia. En la vida cotidiana, en otros sucesos pasa lo mismo, conla problemática a solucionar; hay que tomar el tiempo necesario parareflexionar en las decisiones lo mas correctas posibles. Muchas veces toca ofrecerun peón para ganar un alfil o un caballo. Sacrificar una pieza para comer unareina.
Aljure, Daniel Aljurese llamaba el detective de Santa María, le pedí de venir aquí. No queríaque viniera la policía de Lavanda para que no se metieran en la investigación.El asesino era de aquí y era mejor mantener los policías alejados de lasinvestigaciones. Como eran de la misma ciudad los chismes corrían más rápido.De esta forma, la policía de Santa María haría mas difícil el flujo deinformación en la ciudad. En un pueblo chico, como Lavanda, mucha gente estárelacionada a la policía y los chismes vuelan.
Seguí bebiendo el puramalta ya no volvería Borg a probarlo, estaba muy bueno. Miré el libro y tratéde hojearlo, de pasar al menos por los títulos.
Fui a ver la últimapágina y encontré el índice. Tenía números romanos, pero uno de ellos estabasubrayado con rojo, el XII. Busqué la página 120, donde empezaba el capítulo:
¨Ella nuncasupo qué le esperaba, por el simplehecho de haber vivido una historia de amor. Si hubiera sabido como la gentese metería en el problema y como callarían, jamás se hubiera quedado enLavanda, para observar como moría o mataban a Raúl. Lo encontraroncolgado de un árbol.
Fue ese momento cuandoConstanza supo que se había equivocado y el semejante error le había costado lavida al hombre querido. Para ella, según algunos comentarios de lafamilia, la muerte de Raúl no había sido accidental. Tenía muchas dudas;descartaban el suicidio.¨
Me puse ainvestigar esta historia de Constanza y Raúl. Cuando bajó Paloma me contóera una vieja historia del pueblo, habíasucedido hace unos diez años. Borg se había puesto a investigar la historia,con el fin de hacer una novela, pues le había parecido interesante elargumento. Constanza era la mujer desaparecida y Raúl era el supuestoamante de ella. Dicen las malas lenguas, que el marido de ella, quien era enese momento el Jefe de la Policía de Lavanda, había quedado muy triste con todolo que pasó. Al otro día de la muerte de Raúl, la mujer del policía se fue delpueblo. Nadie supo mas de ella.
-Quizás tuvo miedo demorir de la misma forma a su amante, me dijo Paloma.
En la novela,Borg busca diferentes posibilidades para resolver el crimen, pero casi todasellas conducen a conclusiones equívocas. Simplemente tocaba investigarprofundamente el capítulo doce. Terminé el Whisky cuando tocaron a la puerta. Parecía que todo elmundo hubiera desaparecido de Lavanda. No había un ruido en la calle. El detective Aljure venía relajado pues ya le había dicho lo sucedido.
Le volví acontar la historieta, Paloma había salido de la casa para Santa María y cuandoregresó se encontró el horrible panorama; Borg caído con una bala en la cabeza. Se asustó y salió a buscarme. Me trató de llamar a la casa por teléfonopero yo había salido a caminar. Decidió ir por mi directamente. Cuandollegué de mi paseo nocturno por Santa María la encontré en la esquina de micasa y vinimos enseguida para aquí.
El detective se enojóun poco por no lo haberlo llamado antes, pero aceptó el argumento de Paloma, dehaber entrado en pánico, y de haber ido por mi.
Paloma era unamujer fuerte. Se había criado a golpes. Yo la había conocido muy bien, por haber sido su pareja durante varios años.Luego, el tedio que producen las relaciones largas, me hizo despedirme de ella. No se muy bien quién despidió a quién. Ella estaba cansada de mishistorias de misterio, de los crímenes y de tantas llamadas anónimas y amenazasque me hacían. Además por aquel tiempo, cuando nos separamos, me habíandisparado en el pecho, la bala estuvo muy cerca de atravesarme el corazón. La muerte había andado muy cerca esa tarde.
-Era una mujer fuerade sospecha, le dije a Aljure, quien siempre piensa en la mujer como laasesina.
-Esta vez yo doy fepor ella, se va a quedar conmigo. Le dije a Paloma de hacer una maletacon su ropa para irnos a Santa María, a mi casa. Ella no tenía a nadie yyo deseaba que estuviera segura conmigo, porque el asesino podía volver aactuar.
Esa noche ibaa pasar todo el tiempo la policía haciendo el levantamiento de Borg, cuandoPaloma terminó su declaración a Aljure la llevé para la ciudad. No erabueno quedarse aquí, con este ambiente tan frío.
La gente suelelevantar chismes casi siempre, entonces era mejor irse de Lavanda. Lapolicía dejaría la casa cerrada hasta resolver el crimen, así era mejorpara todos, pernoctar en Santa María. Le dije de llevarnos el Whisky, era unapena dejarlo para los forenses. Ellos no apreciaban un buen pura malta escocés.
Tiempo atrás cuando recibíla invitación de Paloma y Borg para su casamiento, quedé un poco sorprendido. Descubrí en ella algún afecto hacia mi. También descubrí de Borg su aprecio por mi, venía a contarme sobre algún caso que estabaescribiendo, charlábamos cordialmente compartiendo ideas y suposiciones.
El muerto debería seryo, si estamos de acuerdo con la lógica de las profesiones a quien tendrían quehaber matado normalmente era a mi y no a él. Eso a Paloma le quedaría dandovueltas por su cabeza por mucho tiempo. Este hombre de paz, escritor y lomatan de esa forma, era algo que no entraba en la cabeza. En cambio yo quienvivía esquivando balas, seguía vivo.
De todasformas la muerte siempre le llega a todos. Muchas veces la gente se labusca o encuentra una forma de vivir que implica morir. Si me pongo a revolverun avispero de la mafia, lo mas seguro es que no sales vivo de ese ambiente. Hay gente que tiene una capacidad especial para buscarse la vida difícil. Hacen sin querer una especie de transformación, sublimizando unaprofesión, por la cual le dan un sentido a su vida. De esta forma vivenen el sacrificio permanente. Borg era uno de esos escritores los cuales sededicaban enserio a escribir para resolver crímenes. Eran muchos verídicos. Noeran ficciones a pesar de que él agregaba datos e inventaba personajesficticios. También cambiaba las ciudades y las llevaba a otros países,con otra lengua, otros paisajes conocidos solamente por él. Creo que traía a larealidad o a la novela, sus calles de Estocolmo y las recreaba de un toque colonialde Lavanda.
CAPITULO II
Paloma no erala asesina. De eso estaba completamente seguro. Ella no tenía ningúninterés para matarlo. Por otra parte estaba colaborando conmigo, para resolverel caso. Ella me ayudó a leer la novela de Borg y comprender mejor la realidad.
Supimos entonces de lahistoria de amor entre la mujer del comisario de Lavanda, Constanza y elsuicidado Raúl Díaz. Resulta, según Borg, que estos se habían conocido desdehacia años, antes de que ella se casara. Quizás podrían haber sido noviosen la infancia, pero eso nadie lo sabe, solamente ellos dos y ya no podíandecirlo.
La vida había hechoque Constanza se alejara de su vida artística para irse a vivir con Iván Rajhi,quien era en esa época el jefe de policía y tenía un buen sueldo. Era unempleado público bien pagado. Constanza había sido educada para ser pianista obailarina, debía ceder sus aspiraciones artísticas por la vida cómoda y unbienestar económico. Constanza era particularmente hermosa, como si la hubieransacado de un cuento de hadas. No era la bruja. Cuando digo hermosa es porqueella paralizaba el tráfico cuando caminaba por el centro de la ciudad. La gente se detenía para mirarla. Ella teníala particularidad de saberse linda, y entonces explotaba esta situación, hastatal punto, que tenía mayor valor un marido con plata que pobre. Pero en Santa María no era solamente ella laquien tenía este punto de vista. Normalmente las mujeres eran criadas paratratar de conseguir un tipo de hombre trabajador y productor de bastante dinero,esto era una constante.
La norma esta escritasobre los pupitres del colegio. Endefinitiva el amor se había ido devaluando en las últimas décadas. Raúl no podía ofrecerle todos los lujos deuna clase media acomodada, eso era un hecho. Mejor dicho ni dos autos ni uno,ni nada. Si ella se hubiera ido a vivir con Raúl, le hubiera tocado el yugo detrabajar ocho horas al día, como las mujeres de la clase media de Lavanda. Eso no era vida. Su madre se lo había dichovarias veces. Pero a medida que pasabael tiempo, ella se daba cuenta; el ùnico hombre que había amado verdaderamenteera Raúl. Se iba dando cuenta que todasu vida era una farsa con Rahji. Todo era mentira, hasta las joyas que leregalaban eran falsificaciones conseguidas por el marido en Santa María. El latenía para exponerla como si fuera un trofeo de caza. Solamente faltaba que lecortara la cabeza y la colgara de una pared, como si fuera un ciervo. No habíantenido hijos, por que eso provocaba estrías y engordaba las mujeres. Dos o tres veces le había tocado viajar aEstados Unidos, donde el aborto era legal, para detener unos embarazos.
En Santa María teníandebían ir de viaje a los países civilizados, para realizar los abortos, ya quela constitución democrática lo impedía y lo penalizaba. La evolución social eslenta en los países pobres, defienden los prejuicios como si fueran sagrados, estosde un valor moral o de algo que nunca acabaré de entender. Es como si defendieran el atraso paravanagloriarse de esa mismacircunstancia, como si eso no formara parte del retardo del desarrollosocial.
Era preferible que unamujer se muriera en un clínica clandestina a que se fuera ha hacer un aborto aEstados Unidos, si tenía el dinero, en pos de la defensa de los valores médicosy éticos de la religión. Nunca entenderé muy bien estas contradiccionessociales, donde la gente piensa una cosa, y hace otra. Es ridículo ver a unpresidente de la república, hacer todo un discurso socialista, revolucionario yestar apegado a todas los prejuicios que forman parte del atraso de losdiscursos ideológicos de la cristiandad. El concepto de pecado teóricamente habíadesaparecido con la aparición del socialismo, en determinados países aparecía yse retomaban el mismo concepto de pecadomoral o de pecado ético. Esto eratambién doble moral.
Raúl venía también delmismo medio de ella. Había pintado durante bastante tiempo, pero sin éxito, nohabía vendido un solo cuadro, salvo a la familia.
Dicen que Raúl sehabía ido a vivir a Francia, y que luego de muchos años llegó a vivir a SantaMaría y se instaló en Lavanda, donde estaba su familia y por supuesto Constanza.Desde los primeros días cuando volvió Raúl, se hizo amigo de Rajhi y de suex-novia, con la cual volvió a re-encontrarse, en todo el sentido de lapalabra. Ese amor nunca se había muerto, mejor dicho, el pasar del tiempolo había magnificado.
En una entrevista quetuvo Borg con Rajhi, tiempo después de que desapareciera, este le dijo que siempre habíapensado que su mujer seguía amando a Raúl y ella misma le había contado sobre su romancejuvenil. El argumento de la novela de Borg había sido investigar la historia deConstanza. Dentro de la trama de la novela el asesinato o la muerte deRaúl, era un accidente. Un caso fortuito que rodeaba la búsqueda de la verdadde; ¿dónde estaba Constanza?
CAPITULO III
- Decir que uno estáubicado o que se encuentra en un punto determinado del mapa, es una locura.
-¿Por qué ? lepregunté.
-Porque uno se creeque está en un explícito lugar y la verdad su cabeza siempre anda por otro lado, dandovueltas, dijo Paloma, como Borg.
Me puse a reflexionarcon la muerte de Borg y le dije,
- ¿de qué le había servidoirse de Suecia a vivir en un país tan pobre como el nuestro, donde no existe elrespeto por la vida?
-Le sirvió para encontrarla muerte, le dije.
No quería molestarla,pero la verdad era esa. Había que estar un poco loco para irse a vivir aun lugar donde la vida no vale nada. Quizás en todas partes, visto desdeotro ángulo, sea lo mismo, en su dimensión. Más aquí a uno lo matabanpara robarle los zapatos, me dijo un día un amigo, que había renunciado a SantaMaría. Aunque hay peores lugares en el mundo, Santa María tiene un aireraro se lleva a varias personas a vivir dentro de sus obsesiones.
Por ejemplo, lositalianos tienen el periódico Courier de la Sera, los franceses Le Monde, los españoles El país de Madrid. La gente lee los periódicos que quiera.Las noticias del pasado de las ciudades donde vivían. Para cada uno deellos esa es su realidad.
-Nosotros Paloma, ledije, -no tenemos ni idea de lo qué pasa en Bruselas pero seguimos viviendoaquí, haciendo nuestras vidas. Ellos han venido hace poco tiempo, dentrode unos años, harán como nosotros y solo estarán leyendo el periódico de suspaíses una vez a la semana o una vez al mes, hasta dejar de leerlo. Despuésempezarán a preocuparse por las hechos que suceden aquí. Es una cuestiónde costumbre. Se irán adaptando tranquilamente, sin apuros, como se acostumbrana la comida, a las bebidas y a la grapa.
-El leer un diario desus orígenes, supongo, los debe trasladar a sus remotos lugares. Sesentirán también un poco extraños en la lejanía y no poder hacer nada desde tanlejos. Uno poco ridícula la existencia. Mi padre era uno de ellos, vivíaescuchando las noticias por radio Netherland, para ver que decían de Polonia.
-Algo nos lleva a vivir vagamente, como a tientas,hasta que abrimos los ojos, pensé en voz alta.
-Tal vez Borg habíaabierto los ojos y nosotros somos los ciegos, le dije a Paloma. El sedivertía escribiendo sus historias, investigando y descubriendo crímenes. Para nosotros es un poco una obligación, por que trabajamos en esto y lohacemos por plata, porque somos pobres. En cambio, Borg, no teníaproblemas económicos, se había metido en esto para alegrarse, de puro altruista.
-A él no le preocupabalo que sucedía en Suecia, porque ya estaba todo hecho, me decía, dijo Paloma.
-Aquí está todo porhacer. Afirmó convencida Paloma.
-Si, le dije, hay quehacer una gran limpieza de ladrones, profesionales políticos y noprofesionales.
-No se trata de esoMartín, aquí ellos pueden realizarse,dijo Paloma. En sus países no los dejan inventar nada. Les hace falta otrolugar donde puedan vivir y hacer sus utopías. Pero creo que no les importan lasutopías. Pueden vivir sin ellas, al menos Borg vivía sin ellas.
-Nosotros somos susutopías-, le dije a Paloma.
-Viven con nosotros, porquenosotros fuimos su utopía, le dije cariñosamente.
-Yo también puedo realizarme. Al menos hago lo quequiero. Aunque se cual es el mundo que nos rodea, tal vez a él le faltabaconocer más el medio, para saber que si descubría un asesino, o planteaba unahipótesis como algo real, era seguro que lo iban a asesinar. Nosotrosnunca haríamos eso. Primero tomaríamos algunas medidas de seguridad, le dije aella.
-En fin, me dijo Paloma, mientras encendía otro cigarrillo,la historia de los extranjeros que vienen a vivir a Santa María y solo leenperiódicos de sus tierras, es un poco triste. Aunque en el fondo, leer unperiódico en el jardín de una casa en Roma o metido en un cuarto del siglo 17,es lo mismo a leerlo en una habitación de Santa María. El hecho consiste enleerlo, sin importar donde se encuentre. Estar, leer, escribir, es una cuestiónespacial, uno puede escribir lo que piensa sobre el amor en Roma en Paris o enBogotá, el escrito será similar. Dijo Paloma con certitud.
-Mañana los hombresestarán en otros planetas y leerán los libros de la tierra, le dije en broma. Se enterarán de las guerras entre los países estando muy lejos. El dolorserá el mismo al saber que los Rusos invadieron Ucrania y mataron tantaspersonas o que los gringos invadieron otro país petrolero matando medio millónde personas, so-pretexto de la paz mundial y del porvenir de los hombres,cuando en realidad lo único que les interesaba era el petróleo.
-Hay un misterio, medijo Paloma, -entre la gente que vive aquí y sigue viviendo en otra parte delmundo. Están aquí pero están allá.
- Es como siestuvieran y no estuvieran con nosotros.
-Esto es muy loco, noentiendo como se puede organizar la vida, teniendo tantos lugares donde vivir.Además sin saber donde uno está parado.
En materia espacial,quien vino de Londres, de Madrid, de París a vivir aquí, si están conscientesde que sus países son mas grandes. Ellos forman parte de esos barrios, de esascalles y se han ido mezclando como nosotros en Santa María.
-La diferencia entrenosotros y ellos Paloma, es que nosotros nunca salimos de aquí. Entonces paranosotros esto nos parece normal, la verdad. En cambio para ellos, es comosi vivieran en todas partes al mismo tiempo. Ellos siguen siendo parte delos paisajes en los bosques de Boulogne, siguen subiendo las escaleras delSacre Coeur, siguen caminando temprano o por la noche por la orilla del ríoSena. Están allá y aquí. El mundo es más grande para ellos.
-Tal vez tienes razón,me dijo Paloma y debemos ir a tomar sol a la Costa azul.
-Caminar hace bien, ledespeja la mente a uno, para ver otros universos, me dijo ella, cuando yaestábamos de regreso en la casa.
Ahora me tocabaponerme a leer la novela de Borg y tratar de descubrir donde daba pautas paradilucidar el crimen que había dejado conmocionada Lavanda. Creo que averiguandoquienes habían asesinado al hombre ahorcado, llegaría a la mujer o los restosde Constanza que quedaran de ella.
Capítulo IIII
Efectivamente yo habíasiempre pensado, que Borg distraía los lectores con falsos argumentos o falsasteorías sobre el crimen. Por ejemplo decía;
- Supongamos al curadel pueblo como el asesino. Digamos que había tenido una relación sentimentalcon la mujer, con Constanza. Esto sucede mucho en los pueblos pequeñosalrededor de Santa María, donde las mujeres y hasta las casadas se enamoran delcura. Es el único en ponerles atención a sus intríngulis de la vidacotidiana. Se van volviendo con el tiempo quienes reciben sus quejas, delmalestar espiritual. Y un día de esos, caen en las redes del hombre vestido denegro. Pues dentro de estas características, el cura enamorado de la mujer, nosoporta que tenga otro amante. Los celos a pesar de ser cura, lo llevan amatar el amante y posiblemente matarla a ella también después del primercrimen. No quiere dejar pruebas. Nadie se entera de nada y jamás van adesconfiar de él. De esta forma eludiría la justicia y el crimen quedaría en elolvido, mismo si la mujer era la esposa del jefe de policía de Lavanda.
La sorda relación conla mujer lo habría llevado al suicidio, que efectivamente era real, ya que sehabía suicidado tres años después de los tristes sucesos. Habiéndoseauto-eliminado no había entonces modo de comprobar esta teoría.
La hipótesis del curaera un poco tirada de los pelos, se desarrollaba aún mas, cuando Borg describíaalgunos encuentros con la mujer, que no venían al caso. Él aprovechaba estosencuentros triviales, para cuestionar un poco en el personaje del cura, unapolítica escolástica que se había vuelto ley hasta en Santa María, que era unaciudad mas grande.
-El escritor utilizala boca de los personajes para decir lo que piensa. Si bien están dentro delargumento y en otro contexto diferente, ellos piensan y opinan sobre situacionessimilares a las reales, comenté.
-Cuando la metáforaaparece, le había dicho Borg a Paloma, - todos los efectos de lo que sucede enla realidad se reflejan el libro como en un espejo. De la misma manera asoma lafrase de el vaso de agua que representa la sed del hombre y todos los vasos, oel pan, por el hambre y la comida general de todos los hombres.
El uso de la metáforaen la historias policiales de Borg era muy conocido. En el fondo casi todo loque uno escribe es con metáforas.
Por eso no se extrañócuando empezó con la segunda hipótesis del crimen. Otra historia rara, donde semezclaba la posibilidad del tiempo o donde se demostraba que este era infinito.
La autora del crimendel amante de Constanza, podría ser también una mujer. Por ejemploMatilde García había sido novia de Raúl poco tiempo atrás, cuando vivía enEuropa e iba a tener un hijo suyo.
Raúl la habíaencontrado en las calles del Barrio Latino, en un viejo café donde iban lospintores y escritores, se llamaba La Palette. Como la paleta que se usa paramezclar pinturas, pero aquí se mezclaban vinos, eau de vie, champagne, cafés ychocolates, como vino caliente con canela sobre todo en invierno.
Raúl la descubrió porque Matilde leía un diario de Santa María muy concentrada, era un artículoescrito por ella.
-Seguro que muypoca gente se encuentra por el mundo, y mas de un país tan chico-. Ledijo en su acento si podía sentarse a beber una cerveza con ella.
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